Humans of New York

¿Qué sería de una ciudad sin sus habitantes? ¿Qué historias tienen para contar?

Humans of New York es el ejemplo de lo que se puede lograr cuando estas preguntas aparecen y motivan proyectos. Creada en el año 2010 por el fotógrafo Brandon Stan, esta iniciativa nació con la idea de realizar un mapa de los habitantes de la gran ciudad y consiguió tejer ese movimiento dialéctico entre Ciudad-Humanos-Historias siendo hoy uno  de los proyectos fotográficos más influyentes de los últimos tiempos.

La fórmula de Brandon podría resumirse así:  una fotografía + una pregunta= un humano en NY. Acompañada de una magnifica pulverización por Facebook, InstagramTwitter.

 

Nunca he estado en Nueva York, quizás algún día vaya, pero mientras continúo sin conocerla puedo imaginarme un poco más de sus texturas por medio de algunas imágenes de este proyecto. Todos tenemos  una imagen que queremos mostrar, alguna pregunta por responder y una historia para contar.

El 19 de enero de 2015 esta fotografía que Brandon publicó en Facebook conmovió a multitudes.

Es la imagen de Vidal, un niño Brooklyn (periferia de NY), reconociendo a la directora de su escuela, Ms. Lopez, como la persona que más lo ha influenciado en la vida.

Frente a situaciones difíciles, cuando él y sus compañeros se metían en problemas, ella no los expulsaba. Sino que los llamaba y les contaba como la sociedad era excluyente. Les decía que ellos  importaban, que si los sacaba de la escuela una nueva celda crecería alrededor de ellos.

La historia de Vidal se expandió rápidamente en las redes sociales, y motivó a Brandon a conocer su escuela  y a Ms. López. Allí realizó más fotos y  conoció como el trabajo que la directora realizaba era importante, ella comentó que muchas personas del barrio no esperaban nada de sus alumnos, pero que ella luchaba por ellos, ella quería que lleguen a la universidad, que conozcan Harvard. Juntos pensaron en una campaña para juntar fondos para la escuela y con el éxito e impulso que esta historia tuvo en las redes sociales consiguieron más de 1 millón de dólares en tres meses.

Pero la historia no acaba aquí. El 5 de febrero del 2015, Vidal, Ms. Lopez y Brandon fueron invitados por Barack Obama para conocerse y demostrar, que de alguna manera, todo el pensamiento de Ms. Lopez y el trabajo que ella hacía en su escuela era admirado y apoyado.

¿Qué nos deja todo esto?

Convivimos constantemente con miles de historias que transitan por las ciudades, delante de muchas pasamos indiferentes, a otras las vemos, escuchamos pero solo algunas nos marcan, nos movilizan.  ¿Por qué la historia de Vidal tuvo ese poder? Personalmente creo que es porque habla de educación, y educar es dar posibilidades de ser mejor.

Las escuelas, a pesar de todos sus pesares, continúan siendo lugares de oportunidades y encuentros, el resto es un tema menor. Todos tenemos una historia de algún profesor, tutor, director que nos marcó y tendió  una mano cuando la necesitábamos, aquí está para mí la fuerza de la historia de Vidal.

Todo esto trajo a mi memoria a Albert Camus, que en el momento de recibir el Premio Nobel de Literatura en 1957 recordó a su primer maestro, Germain, la persona lo alfabetizó cuando él era un niño pobre que trabajaba en el campo y lo marcó para el resto de su vida.

Cierro este post con las palabras de Albert Camus, publicadas en “El Primer Hombre”.

París, 19 de noviembre de 1957.

Querido señor Germain:

Esperé a que se apagara un poco el ruido que me ha rodeado todos estos días antes de hablarle de todo corazón. He recibido un honor demasiado grande, que no he buscado ni pedido. Pero cuando supe la noticia, pensé primero en mi madre y después en usted. Sin usted, sin la mano afectuosa que tendió al niño pobre que era yo, sin su enseñanza y su ejemplo, no hubiese sucedido nada de todo esto.
No es que dé demasiada importancia a un honor de este tipo. Pero ofrece por lo menos la oportunidad de decirle lo que usted ha sido y sigue siendo para mí, y de corroborarle que sus esfuerzos, su trabajo y el corazón generoso que usted puso en ello continuarán siempre vivos en uno de sus pequeños escolares, que, pese a los años, no ha dejado de ser su alumno agradecido.

Lo abrazo con todas mis fuerzas.

Albert Camus.

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